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LA CULTURA DEL ROCK: Primeros Pasos
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“Casi en su mismo punto de partida el rock nos hace elegir entre el pensamiento o la acción, entre la conciencia o la libertad. “Ah, basta de pensar” es el título de una canción de Spinetta, mientras que en otra, “Umbral”, dice: “estás perdiendo el tiempo, pensando, pensando…”. Según esta consideración todo lo bueno es espontáneo. La transformación expresiva que el rock propone parece empezar justo allí donde termina la conciencia (.,..). Al mismo tiempo que el rock realiza esta denuncia del pensamiento, sin embargo, se entrega a él de muchas maneras distintas. Spinetta, que nos sirvió como ejemplo en el primer caso, vuelve a servirnos de ejemplo en el segundo. Nadie más pensador que él en sus reportajes, en su mirada del mundo, nadie más entrelazador de su obra con experiencias de interpretación del mundo.

Luis Alberto Spinetta
Es el rock entero el que busca también “abrirse la cabeza”, que teorize aunque llame a su teorizar delirio, que hace de su expresión musical algo totalmente trascendido por contenidos simbólicos, pensantes, que vuelve a su arte viva interpretación de la realidad.” (Rozitchner, Alejandro, “Conciencia Rockera”, Ed. La Flor, Bs. As. 1993, pág. 152/3)

En estas nuevas entregas de Enfoques y Perspectivas vamos a analizar el “Rock” no sólo como género musical sino más precisamente como fenómeno cultural. Tratar de describir y analizar más de 40 años de rock con todos sus protagonistas e implicancias es casi una tarea faraónica. Por esta razón nos circunscribiremos al rock nacional, en sus distintas etapas y luego nos detendremos un poquito más en intérpretes y bandas emblemáticas de nuestro rock.

En esta primera entrega vamos a hacer una breve descripción de los orígenes del rock, para posteriormente adentrarnos en lo que sería una primera etapa de nuestro rock nacional que la situaríamos entre los años 1950-1970.
La Cultura del Rock: Primeros pasos
El rock agrupa de un modo general el conjunto de corrientes musicales que surgen a mediados del siglo XX en Estados Unidos. Considerado sinónimo de la música del siglo XX, el rock perdió con los años el marcado carácter anglosajón que tenía en sus orígenes para transformarse en un lenguaje universal y sometido a continuo cambio.
Al surgir de un modo espectacular trastornó la vida y los ideales de América. Como en Estados Unidos había tantos estilos musicales se escogieron los mejores y mezclándolos surgió el rock, aunque las autenticas raíces se encuentran en las músicas de los primeros esclavos, de origen africano, adaptadas y transformadas en lo que hoy llamamos “rock”.

Elvis Presley
El rock es en realidad el resultado, tras un largo recorte, de la adaptación de estas fuentes a una idea y una estética blanca. El compositor y bluesman negro Muddy Waters lo consideraba como "un hijo del rhythm and blues al que llamaron rock". Así era en su evolución, habían venido al mundo estilos como el blues o el gospel, típicos cantos religiosos de la comunidad negra. Y así con ambos estilos negros y el country surgió el rock.

“El 5 de julio de 1954, un chofer de camioneta de 19 años de edad cambiaría el curso de la música y de la historia al entrar a un pequeño estudio de grabación en Memphis a realizar tres canciones. Entre esos tres temas que grabó un tal Elvis Aaron Presley se encontraba uno de nombre That's All Right, el cual marcaría el nacimiento no sólo de un nuevo género musical sino el de una forma de expresión artística, social y cultural, además de un estilo de vida: el rock and roll.

A pesar de que "oficialmente" se marca el nacimiento del rock and roll con la grabación That's all right, de Elvis Presley, históricamente tanto la música como el nombre surgieron poco tiempo antes. Para muchos historiadores, el amanecer del género se dio con la canción Rock around the clock, de Bill Haley and his comets, que fue grabada el 12 de abril de 1954 -tres meses antes que el Rey hiciera historia.

En tanto, el término "rock and roll" (expresión del slang de los negros para referirse al acto sexual) lo empezó a utilizar el locutor de radio Alan Freed en 1952 para definir algunas canciones que tocaba en su programa, como Rock the joint, precisamente de Bill Haley, y también en los festivales que empezaba a realizar donde presentaba grupos que interpretaban R&B.

Sin embargo, el hecho de considerar a Elvis como el creador, principal promotor y Rey del rock, tiene mucho que ver con su personalidad, con su voz, con su carisma y con lo que desde un inicio representó no sólo para la música sino para la cultura popular de entonces, rompiendo esquemas y trasgrediendo tradiciones morales y de conducta.
Pero no todo en la década de los 50 giró en torno a Elvis, pues el rock and roll vio nacer otras figuras importantes y trascendentales a los que les tocaría escribir capítulos muy importantes en el génesis de su historia.

Dentro de esa lista, que podría ser muy larga, destacan personajes básicos como Chuck Berry, Little Richard, Bo Didley, Buddy Holly, Jerry Lee Lewis, Fats Domino, Roy Orbison, Edie Cochran y The Everly Brothers, entre muchos otros.

El auge de esta primera generación del rock and roll se dio hacia 1956-57, y sería el mismo Elvis el que marcaría su decadencia cuando en 1958 se enroló en el ejército de los Estados Unidos, donde permanecería hasta 1960. Si bien a su regreso su popularidad seguía por los cielos, su música dejó de tener esa carga de rebeldía y frescura con la que se identificaron años antes los jóvenes. El rock estaba listo para sufrir su primera metamorfosis.

Luego de la decadencia de los primeros ídolos del rock and roll a finales de los años 50, la estafeta la tomaron los artistas de color, quienes a principios de los 60 pusieron a bailar a todo mundo con su sonido Motown, una celebración de R&B, soul y funk.

De esa oleada de artistas se recuerdan, entre muchos otros a The Supremes, The Marvelletes, The Shirelles, Marvin Gaye, Stevie Wonder y el padrino del funk, James Brown, que le dieron un nuevo sentido a la música pop con su frescura y alegría.

Pero bastaría con que la década dejara pasar cuatro años para que un nuevo movimiento, con dimensiones y repercusiones tan grandes como las del nacimiento del género, se presentara. Con la llamada "invasión inglesa" la música británica se hacía presente y como ocurriría de ahí en adelante, demostraría que a partir de ahí irían siempre un paso adelante a lo que se creara en Estados Unidos.
Entonces el mundo entero vibró a ritmo de The Kinks, The Animals, The Who, The Zombies, The Shadows, The Hollies y, por supuesto, con The Beatles y The Rolling Stones, las dos bandas más importantes e influyentes en la historia del rock.

En tanto, en Estados Unidos la respuesta llegaría unos años después, cuando pasada la mitad de la década el rock ácido y la psicodelia se apoderaría de la escena y traería un nuevo movimiento al rock, quizá el más trascendente y de gran repercusión social y cultural.

Luego de que Bob Dylan decidiera dejar un poco el folk y electrificar su música, una gran generación de bandas estadounidenses empezaron a crear un movimiento que años más tarde, en 1969, desembocaría en la llamada “nación Woodstock”, un festival de tres días de duración que convocó a cerca de medio millón de personas.

The Rolling Stones
De esa generación destacan Jimi Hendrix (considerado como el mejor guitarrista de rock de todos los tiempos), Janis Joplin, The Doors, The Jefferson Airplane, The Greateful Dead, The Byrds, Country Joe & The Fish, y una serie de grupos provenientes principalmente de la Costa Oeste de los Estados Unidos.

Con el Festival de Woodstock, realizado en Woodstock, Nueva York en 1969, esa generación del "peace and love" vivió su momento utópico, su punto álgido, pero a la vez marcó el inicio del fin, que ocurrió meses más tarde con el concierto gratuito que The Rolling Stones ofrecieron en Altamount, California, en donde un joven de raza negra fue cruelmente acribillado y asesinado por la pandilla de los Hell's Angels, paradójicamente contratados por los Stones para encargarse de la seguridad. El sueño había terminado.”
www.univision.com/content/content.jhtml?cid=414797&pagenum=1

El Rock en Argentina

“El rock llegó a la Argentina en la década del 50; como reflejo de la explosión musical que se expandía por el mundo entero. Pero ese furor ágil, rebelde y descontraído, llegaría como una nueva música de moda. El verdadero rock argentino tardaría todavía una década más en nacer. El panorama musical de la Argentina estaba gobernado por cantantes románticos. Por ese entonces el bolero todavía cubría un lugar importante en las pistas de baile y obviamente, el tango y el folklore eran herencias respetadas de otros tiempos. La influencia de Elvis Presley, Bill Halley & The Comets y otros despertó en los artistas argentinos ganas de rockear.
Ya en los 60’ y con la incorporación del twist de la mano de Chubby Checker, el género ganó más adeptos entre cantantes y músicos locales. Con Los Beatles a la cabeza las escalas comenzaron a alterarse. En la Argentina, programas televisivos como "Ritmo y Juventud" y "El Club Del Clan" proclamaba la llegada de la nueva ola musical. Palito Ortega, Jonhy Tedesco, Jolly land, Violeta Rivas, Nicky Jones, Chico Novarro, Lalo Fransen y varios más asumieron la vanguardia juvenil del momento, pero el cambio no pasaría por ellos. Un grupo no numeroso de jóvenes rebeldes e inquietantes asumió esa nueva filosofía de vida que a partir del rock se expandía por todo el mundo. Las pautas eran distintas, opuestas a todo lo establecido. Las premisas de los rockeros argentinos se basaba en conceptos éticos y estéticos opuestos a todo lo conocido. La idea consistía en tomar el nuevo mensaje musical y cantar en castellano los sentimientos y vivencias de quienes no estaban de acuerdo con el modelo establecido por la sociedad. Como reflejo de la Beatlemanía, los pelos largos comenzaron a aparecer y la imagen sufrió cambios notables.

Tanguito
Pero el gran cambio no pasaba simplemente por el aspecto: en bares, plazas, pensiones y otros puntos de encuentro, el rock en castellano comenzaba a ser una realidad. Allí estaban Javier Martinez, Miguel Abuelo, Tanguito, Pajarito Zaguri y otros que, sin ser músicos, también compartían la flamante filosofía. Las primeras épocas fueron realmente duras: carentes de medios, perseguidos por la policía, ignorados por los productores, incomprendidos por la prensa y el resto de los jóvenes, su radio de acción se vio circunscripto a escasos puntos de reunión. En 1965 llegaron a Buenos Aires Los Gatos Salvajes, un grupo rosarino que si bien ingresó en un circuito menos bohemio y más comercial, se sumó a la consigna casi utópica de cantar rock en castellano. Desde el Uruguay llegaron Los Shakers, de los hermanos Fattorusso, excelentes músicos que cantaban en inglés, y poco a poco todos comenzaron a converger en Pasarotus, un boliche de jazz en Pueyrredón al 1700 que cambió su denominación por La Cueva junto con la Perla de Once, Plaza Francia, el Instituto Di Tella y algunos otros pocos sitios marginales o casi desconocidos fueron el centro de incipiente movimiento. Los primeros en grabar fueron Los Beatniks, quienes en junio de 1966 lanzaron a la calle su primer simple Rebelde. Vendieron nada más que 200 copias. En 1967, Litto Nebbia y Los Gatos dieron la primera estocada: su simple debut, "La Balsa", "Ayer nomás", vendió nada menos que doscientas mil copias. El rock argentino tenía su primer éxito masivo, y entonces el movimiento cobró fuerza. Comenzaron los festivales, los productores prestaron mayor atención al fenómeno, apareció la revista "Pinap", la legión de jóvenes se engrosó considerablemente, y nuevos músicos se atrevieron a mostrar lo suyo. Con la aparición de Manal y Almendra junto con los Gatos el rock tenía su trilogía esencial, y aquellos tibios intentos de Los Beatniks, Los Abuelos de la Nada y otros comenzaban a dar sus frutos.
La década del ‘70 recibió rock como movimiento en pleno desarrollo. Ya no sólo estaba Almendra, Manal y Los Gatos. Nuevas bandas y solistas se sumaban al género, cada cual con sus propias ideas, sueños y convicciones: Vox Dei, Arco Iris, Pedro y Pablo, La Barra de Chocolate, Pappo’s Blues, La pesada del Rock and Roll y muchos más. Por entonces, el incipiente rock argentino era denominado "Música Beat". Pero el rock iba más allá del éxito momentáneo con estribillos pegadizos. En Belgrano surgió Almendra, con Spinetta a la cabeza. En Caballito de la unión de Charly García y Nito Mestre se forma Sui Generis. Miguel Peralta, cantante folklórico, se asomó un día por La Cueva y aceptó como desafío y a modo de repudio cantar Vidala del Angelito.

Sui Generis
Lo aplaudieron a rabiar. Muy pronto se haría llamar Miguel Abuelo. El grupo conformado por Gabis, Martinez y Medina tocaba Blues y se llamaba Manal. Miguel Abuelo junto con Los Abuelos de la Nada, logró un contrató con la CBS. Almendra tuvo mejor suerte y su tercer simple se convirtió en un éxito: Tema de Pototo y luego con Muchacha Ojos de Papel, que se convertiría en otro gran clásico del rock nacional. Un grupo de Quilmes llamado Vox Dei venía pisando fuerte. Su primer simple Azúcar amarga, dejó claro su enorme potencial. Los festivales comienzan a ponerse de moda. El primer concierto masivo fue el Festival Pinap, organizado por la revista del mismo nombre. 12.000 personas llegaron al lugar para ver los shows de Almendra, Manal y otros grupos de barrio. En 1969, se separan Los Gatos momentáneamente y volvieron a reunirse con Pappo reemplazando a Galiffi. Se volcaron a un estilo más rockero hasta que se disolvieron definitivamente a fin de año. Pappo forma Pappo’s Blues, hoy una leyenda. La relación de los de Almendra se desgastó y terminaron separándose. Manal grabó un disco brillante, pero el sello comenzó a zozobrar financieramente y Manal se separó.”
www.rockerosargentinos.com.ar/paghistorock.htm

Sergio De Marchi sostiene que “la historia del rock nacional puede ser dividida en capítulos, ciclos o fases más o menos precisas que tienen que ver con la dinámica de sus propios acontecimientos, y con hechos puntuales de la historia de la República Argentina. Sea o no de su agrado, el rock forma parte de la sociedad y algo de su destino está ligado a lo que en ella suceda. Charly García lo decía de esta manera: “Si la sociedad no cambia, es imposible que la música cambie.” Con ese mismo argumento puede intuirse con alguna certeza que cierto deterioro en la calidad del rock y en los códigos de quienes lo siguen va íntimamente ligado al declive que ha sufrido esta nación.

Cuando el rock argentino comenzó a formarse, Argentina estaba gobernada por un régimen democrático aunque cuestionado como el encabezado por Arturo Umberto Illia (…) Illia fue derrocado por un golpe militar en 1966 y quedó caracterizado por una campaña mediática como “tortuga” debido a la supuesta lentitud con la que trabajaba. Sin embargo, también su gobierno quedó en buena parte del inconsciente colectivo como una administración honesta, con una economía en progreso y un florecimiento de las artes y las ciencias. Un buen marco para que un nuevo género como el rock floreciese.

A Illia lo derrocan los militares para dar paso a la dictadura de Juan Carlos Onganía (…). Como buen dictador quiso eternizarse en el poder y para ello apeló a la represión frontal de todo lo que se le opusiera. El rock se vio perseguido por la policía, pero no parecía ser ésta una persecución condenada por el ciudadano común, ya que la mayoría de la sociedad parecía detestar a esta nueva casta de pelos largos, costumbres libertarias, ropas coloridas y música escandalosa.

(…) La primera fase del rock argentino abarca entonces desde el inicio entre 1965 y 1967 hasta 1970, año en el que se separan los tres grupos fundamentales que llevaron adelante la cosa: Los Gatos, Manal y Almendra. Cada uno de ellos tenía señas artísticas particulares y distintivas, pero todos alcanzaron un nivel musical excelente y dejaron marca y herencia. Los Gatos fueron los de mayor impacto comercial no sólo por “La Balsa”, sino también por “Viento, dile a la lluvia”, “Sueña y corre”, “Soy de cualquier lugar”, y “Rock de la mujer perdida”. (…)
La música de Los Gatos estaba influída por los más selecto de la primera oleada del rock británico (Beatles, Stones, Hollies, etc.) y alcanzaría mayor volumen blusero cuando se les incorporara Pappo hacia el final. (…)
Almendra, en cambio, fue un grupo incomprendido por los propios rockeros y recién comenzaron a tener éxito comercial cuando Leonardo Favio graba su versión del “Tema de Pototo”. De algún modo fueron el primer grupo de barrio, ya que Los Gatos, provenían de diferentes lugares de la ciudad de Rosario: Almendra era del Bajo Belgrano, y su sede fue la casa de los padres de Luis Alberto Spinetta (…)

Pappo
Pero en esa época ser de un barrio no significaba nada especial: todo el mundo lo era. Y el universo poético y musical desarrollado por Almendra tiene aún hoy un nivel artísticos sin par. (…)
Manal, en cambio, es pura calle que huele a blues. No se les conoce barrio de pertenencia, pero en sus canciones la ciudad toda les pertenece. (…) Manal inventó la poesía urbana en torno al rock con “Avellaneda blues”; delineó el espíritu del “náufrago” original en “Una casa con 10 pinos” y dibujó una escala de valores rockeros en “Jugo de tomate frío” y “No pibe”.

El núcleo fundamental del primer rock argentino, al que se le podrían sumar la voz urgente de Moris, Pajarito Zaguri y tal vez Tanguito, estaba conformado por gente abierta a nuevas experiencias para quienes todo estaba por inventarse. El rock era un canal de comunicación potentísimo a nivel planetario, y era el pasaporte hacia un mundo de iluminación en el que entraba la poesía, el dibujo, la pintura, la literatura, los idiomas, el cine, las religiones y toda expresión vital que ayudara a elevar el nivel de la conciencia. Las drogas no eras muy habituales en aquella época dentro del territorio argentino, salvo jarabes para la tos –que sólo consumían los más reventados-, y algunos barbitúricos o remedios para el asma como el Artane. La poca marihuana que se fumaba era indetectable. El ácido lisérgico (LSD) era toda una rareza. En otras partes del planeta, las drogas parecían ser el camino hacia un nuevo nivel de conciencia; se pensaba que con el LSD se podía ver a Dios, y hubo todo un tiempo de prueba y error, hasta riesgos a la salud física y mental. Pero a los fines de los ’60, los que tomaban cocaína en al Argentina eran los tangueros y no los rockeros, todavía muy paranoicos por el rechazo social. Casi no se consumía alcohol, y en ciertos círculos se lo rechazaba por ser considerado la “droga del sistema”.

En 1970 se separan primero Los Gatos, poco después Almendra y hacia fin de año Manal; las causas son diferentes en cada caso pero casi todas coinciden en las ganas de experimentar cosas nuevas con otras personas. Se pensaba que aquello era el final de todo el movimiento rockero porque se insistía en equiparar el rock en castellano como una moda pasajera. Se trataba de una simple multiplicación y un reordenamiento de acuerdo a nuevos parámetros estéticos.” (Marchi, Sergio, “El Rock, de los hippies a la cultura chabona”, Ed. Le Monde Diplomatique, Bs. As. 2005).

> Sitios web consultados:
www.univision.com/content/content.jhtml?cid=414797&pagenum=1
www.rockerosargentinos.com.ar/paghistorock.htm
www.rock.com.ar

> Bibliografía consultada:

- Giberti, Eva; “Hijos del Rock”, Ed. Losada, Bs. As., 1996.
- Marchi, Sergio; “El Rock, de los hippies a la cultura chabona”, Ed. Le Monde Diplomatique, Bs. As., 2005.
- Rozitchner, Alejandro; “Conciencia Rockera. La experiencia del mundo”. Ed. De La Flor, Bs. As., 1993.

Próxima Entrega: “La Cultura del Rock: Los Setenta (70')


Dra. Sandra Vanesa Flores
Abogada Especialista
para el Ejercicio de la Magistratura
Mediadora

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