Dalia
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Las dalias de jardín mas cultivadas en el país son: Dalia pinnata Cav., D. jaurezii Hort y sus híbridos.
Originarias de Méjico, dieron la posibilidad de crear numerosos tipos que se clasifican por la forma de sus capítulos (inflorescencia).
De flor simple, con una sola hilera de flores liguladas que rodea al disco central; flor tipo anémona, con flores liguladas externas planas que rodean a las interiores; con el cuello o “Collerettes”, con dos anillos de flores, uno mayor que el otro y un centro muy claro; tipo peonía, con dos o mas hileras de flores planas que rodean al disco central; decorativas, con flores y tamaños variables; esféricas o “Rosette”, flores dobles, esféricas y levemente inclinadas hacia el centro del capítulo; pompón, mas pequeña y redondeada que las anteriores; cactus y semicactus, capítulo con flores liguladas enrolladas y puntiagudas.

Características
Planta herbácea de 0.30 - 0.50 m en las variedades enanas; 0.70 – 1.50 m en las restantes, provistas de raíces tuberosas. Hojas pinadas, con foliolos elípticos y aserrados.
Inflorescencia en capítulo: simple, doble o semidoble; de colores variados, con frecuencia jaspeados.
Las dalias florecen a mediados del verano hasta fines del otoño y según su tamaño se utilizan en jardín de rocas, borduras, macizos, mata decorativa aislada o para corte.

Suelo
La favorecen los suelos profundos, fértiles, frescos, incluso algo arcillosos o ligeramente calcáreos que tengan buen drenaje.
La tierra pesada requiere una mejora con el agregado de mantillo, turba o resaca de río y arena hasta lograr una mezcla suelta y liviana.
Conviene preparar el terreno algunas semanas antes de la plantación. Se abren los hoyos de alrededor de 40 cm. de diámetros e igual profundidad; en el fondo se agrega tierra mejorada (tierra negra, resaca de río o mantillo y harina de huesos) y una capa superior de arena. El suelo del cantero necesita ser trabajado hasta 35 – 40 cm. de profundidad con la incorporación posterior de resaca de río o mantillo y 200 gramos de harina de huesos por metro cuadrado.
Las dalias prosperan mejor en un sitio con ligera pendiente; el anegamiento provoca la putrefacción de las raíces.

Abonos
La correcta preparación del terreno antes de la plantación facilita el crecimiento y la floración inicial. Se aplica a la tierra abono químico cuando la dalia comienza a formar los primeros pimpollos: 3 a 5 gramos de fertilizante compuesto tipo 15-15-15 alrededor de cada planta. A fines del verano (febrero) se realiza una segunda fertilización con dosis similares para reforzar la floración otoñal.
La pulverización con una solución de ácido giberélico en pleno desarrollo vegetativo activa la floración y mejora la resistencia al ataque de las plagas y enfermedades.

Riego
Las raíces tuberosas necesitan un buen riego después de la plantación; salvo en épocas de sequía pronunciada no se vuelven a regar hasta que las plantas estén bien desarrolladas.
Al notar los primeros signos de formación de los pimpollos se suministran riegos abundantes cada 3 o 4 días y se suspende al finalizar la floración de otoño. En todo momento se debe evitar el anegamiento de las raíces.

Ubicación en el jardín
Prefiere un lugar soleado, aireado, alejado de árboles, arbustos altos o paredes que le hagan sombra. Las mejores flores se obtienen cultivada con orientación hacia el este o norte, con más de 5 horas de luz solar directa. El ambiente con media sombra y escasa aireación propicia el desarrollo de enfermedades criptogamitas.

Temperatura
No posee resistencia al frió; las heladas producen el deterioro de la parte vegetativa aérea.
La brotación se inicia en primavera a 14 – 16 ª C, prospera con días cálidos y noches fresca (otoño) y la afectan los fuertes calores del verano.

Cultivo de la dalia
o Se planta en el jardín al comenzar la primavera cuando ha pasado el peligro de heladas, desde fines de septiembre.
o Florece 7 a 9 semanas después de la plantación, para obtener una sola floración otoñal conviene plantarla en diciembre.
o Para la plantación se abre un hoyo de alrededor 40 cm. de diámetro e igual profundidad o se prepara la tierra del cantero con cierta anticipación.
o La dalia prospera mejor en el suelo liviano; el suelo pesado se corrige con el agregado de materia orgánica y arena. La harina de huesos suministra fósforo y calcio.
o El tutor se inserta en el hoyo antes de la plantación en aquellas variedades de porte alto para el futuro sostén de la planta.
o La raíz se coloca a 15 – 20 cm. de la superficie en posición horizontal sobre una capa de tierra suelta mejorada y una superior de arena, con el brote orientado hacia arriba, siempre cerca del tutor.
o No conviene utilizar abono químico en la plantación o apoyar la raíz sobre el mismo.
o Después de la plantación se suministra un riego abundante. Normalmente no necesita agua hasta que la planta ad quiere buen desarrollo.
o En los ejemplares de flor grande se eligen 2 – 3 brotes fuertes cuando alcanzan 5 cm. de altura, eliminando los demás. Al alcanzar los 15 cm. de altura se despuntan dejando 3 o 4 pares de hojas.
o La dalia plantada en primavera se recorta en enero dejando solo 4 – 6 pares de hojas para obtener una buena segunda floración en otoño.
o Se abona cuando comienzan a aparecer los primeros botones florales y a mediados de febrero con un fertilizante compuesto (15-15-15) o superfosfatos.
o En otoño, tras las primeras heladas, se corta el tallo a 10 cm.; dos semanas después se desentierra la raíz y se deja secar durante 2 o 3 días.
o Desprovista de tierra se guarda en caja de madera rellena con turba seca hasta el momento de la división y plantación en primavera.

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