Violeta de los Alpes (Cyclamen persicum)
Imprimir Archivo | Cerrar ventana

Flores de otoño

Los jardines, canteros, maceteros, y balcones se renuevan con el colorido de las flores de otoño cuando se reemplazan las plantas de verano que han terminado su ciclo.

Especies elegidas

Se cultivan variedades con una amplia gama de colores: blanco, rosados, escarlatas, solferinos, rojos intensos, matizados; indicados por su belleza, resistencia al frió y un largo periodo de floración desde abril a fines de septiembre.

Donde se ubica

Con preferencia en sitios donde reciba luz durante las primeras horas de la mañana, evitando el sol intenso del mediodía y comienzo de la tarde.
Se aclimata también en lugares donde no recibe luz directa, siempre que tengan buena luminosidad y circulación de aire.

Suelo que requiere

Progresa en un suelo fértil, suelto y que elimine con facilidad el exceso de agua (buen drenaje).
La tierra donde se ubique el cyclamen debe removerse hasta 20 cm de profundidad, dos o tres días antes de su plantación para lograr la aireación del suelo.

Como mejorar el suelo

La fertilidad y drenaje mejoran notoriamente con el agregado de la mezcla de los siguientes componentes:
- Resaca de rió: 5 partes
- Turba u hoja de pino: 3 partes
- Arena: 1 parte
- Harina de huesos: 1 parte

Resaca de Rió(5 partes)
La misma se agrega al suelo en una proporción de
20 litros cada metro cuadrado de cantero y se mezcla con la tierra
Turba (3 partes)
Arena (1 parte)
Harina de Huesos (1 parte)
 
Mezcla de suelo para maceta

Mezclada en partes iguales con tierra negra, la misma composición descripta es apta para preparar el suelo o sustrato para el cyclamen cultivado en maceta.

Plantación

La plantación correcta crea las condiciones para su desarrollo, floración intensa y prolongada; además reduce los efectos perjudiciales de las enfermedades (microorganismos patógenos).
Para extraer la planta de su maceta se sujeta el suelo con la mano y con ambos dedos a ambos lados de la planta, se da un golpe en el borde de la maceta para que salga fácilmente.
Plantación en canteros y jardines: se practica un hoyo con una palita jardinera que permita introducir cómodamente la planta. Se coloca dejando sobre el nivel del suelo la parte superior del rizoma (tallo modificado, con sustancias de reserva), que es la zona generadora de nuevas hojas y flores.
La tierra se arrima con las manos alrededor de la planta y se presiona para que se quede fijada al suelo.

Cambio de maceta

El recipiente elegido debe permitir la oxigenación normal de la raíces a través de sus paredes. Se descarta el uso de recipientes plásticos, metálicos o de barro pintado para cultivar el cyclamen por tiempo prolongado, siendo adecuados los recipientes de arcilla conocida (macetas comunes). Las macetas usadas anteriormente exigen un lavado cuidadoso con agua caliente y cepillo.
Para evitar el arrastre del sustrato por el orificio de drenaje o que éste se obture durante el riego se deposita en el fondo de la maceta una capa de pedregullo, carbón o restos de macetas.
La planta se coloca en el centro de la maceta de modo que la parte superior del pan de tierra coincida con el nivel de plantación. Se acomoda la planta mientras se agrega el sustrato y se compacta suavemente hasta alcanzar el nivel de plantación que se fija a un centímetro debajo del borde.

Riego

Es necesario mantener el suelo con humedad constante, evitando que el agua de riego moje el follaje o parte superior del tubérculo. En riegos posteriores, el uso de agua fría acelera la rigidez de los tejidos, de las hojas y flores caídas que recobran rápidamente su frescura y consistencia natural.
Agua con residuos de cloro o excesiva concentración de calcio (aguas duras) no favorecen al cyclamen; en cambio el agua de lluvia o la acidificada, como el agua gasificada de mesa, lo benefician sensiblemente.
La luz solar produce marcados deterioros en los pétalos después de las lluvias o cuando se riegan sobre ellos.

Fertilizante para el cyclamen

Los fertilizantes químicos no se agregan al suelo en el momento de la plantación del cyclamen. La harina de huesos como componente en la mezcla provee suficientes nutrientes para mantener la floración.
En casos necesarios se utiliza un fertilizante químico compuesto por Nitrógeno (N), Fósforo (P), Potasio (K) de una concertación 15-15-15 (porcentaje de cada uno de los tres componentes citados); se esparce alrededor de cada planta hasta dos gramos (una cucharadita de café) después de dos semanas de la plantación. Como alternativa la misma cantidad de fertilizante se disuelve en 200 centímetros cúbicos de agua y se aplica con el agua de riego, repitiendo la operación a los 15 días.

Para estimular la floración

El aficionado cuenta hoy con la posibilidad de utilizar los compuestos de los derivados del ácido gibérico para estimular la floración de la mayoría de las especies ornamentales. Aplicado en forma de pulverización en las dosis recomendadas para cada producto, la planta produce mayor cantidad de flores que en una floración natural.
El uso de estimulantes para la floración debe ser acompañado por una adecuada fertilización para la obtención de mejores resultados sin llegar a agotar la planta.
Estos productos se adquieren en los comercios dedicados al ramo de productos para jardinería.

Consejos para elegir buenos ejemplares

> Al verificar el aspecto general y el estado sanitario de la planta, el tubérculo debe proyectarse ligeramente fuera del sustrato.
> Se descartan los ejemplares con hojas amarillas, secas enmohecidas o con pecíolos blandos.
> No conviene guiarse solamente por la cantidad de flores del momento; los pimpollos que comienzan a desarrollarse debajo del follaje señalan la floración posterior.

Los cuidados del cyclamen

> Plantar en terrenos o macetas con buen drenaje, suelos fértiles y livianos.
> Mantener el rizoma emergido del suelo o sustrato.
> Riegos moderados sin mojar el follaje; el riego con platillo de agua activa la putrefacción del rizoma.
> Cultivar en un lugar luminoso y ventilado.
> No exponer a fuentes de calor pues no tolera la calefacción intensa.
> Eliminar periódicamente las hojas secas.
> No fertilizar en exceso.
> Evitar exponerla a la luz solar del mediodía.
> Verificar con frecuencia el estado sanitario.
> Plantar ejemplares que inicien su floración.

elsaltense.com